Long Way Nowhere

miro la montañita de los apuntes y sé que no tienen destino. En la vida de todo hombre normal y maduro hay siempre una mujer lejana. Por la geografía o los días. Nunca volveré a ver a mi Lejana. Si vive, pisa un punto de la tierra ignorado por mí. Y si llegara a producirse el milagro, ya marchito, del reencuentro, tampoco le ofrecería mis apuntes como lectura. Tal vez, Lejana, te mostraría el montón de hojas como una avergonzada y lastimosa prueba de que he existido en tu ausencia

—Cuando ya no importe- Juan Carlos Onetti